La cuestión es elegir
Un motivo importante que anima a las empresas a considerar Linux, es el hecho de que se sienten incómodas jugándoselo todo a un solo proveedor. Tener sistemas e información de importancia crítica a la merced del plan de productos de un único proveedor no tiene sentido. A continuación le presentamos algunos extractos de noticias que explican este aspecto.
Las ventajas de Linux son más que económicas
"Desde el punto de vista empresarial todo el mundo quiere ahorrar dinero... el éxito de Dell pone de relieve que los empresarios de todo el mundo quieren ahorrar dinero," afirma Charles King, un analista independiente de San Francisco. "Creo que desde un punto de vista filosófico también resuena una sensación de tener el control."
King afirma que las aplicaciones que funcionan con Linux proporcionan una nueva vía de actualización para las empresas que no quieren verse atrapadas en una tendencia de actualizaciones obligatorias.
"Para mí, la mayor ventaja es que ofrece una forma de considerar la vía de las actualizaciones que suprime el control de una gran empresa que necesita vender nuevas iteraciones de su producto para seguir teniendo éxito y se lo entrega al consumidor," afirma. "Cualquiera que haya utilizado soluciones de TI durante bastante tiempo ha tenido problemas tarde o temprano con una actualización de software."
King también explica que en los últimos seis o nueve meses ha visto indicios de que el mercado está listo para pasarse a nuevas generaciones de hardware, y que esto suena prometedor para Linux. Cuando una empresa decide finalmente comprar nuevos servidores y escritorios, prácticamente todas tienen en mente algún tipo de estrategia de migración a Linux, continúa diciendo King.
"Sinceramente, esto abre las conversaciones sobre algo diferente a Windows," afirma King. "Han sido el peso pesado del mercado, acabando con cualquier otro proveedor que se cruzara en su camino, pero hasta la fecha no han sido capaces de detener a Linux."
-- SearchEnterpriseLinux.com, por Jack Loftus, 19 oct. 2004
A la administración le gusta el software de código abierto, pero a Microsoft no
En mayo, la ciudad de Munich deicidió retirar Microsoft Windows de los 14.000 equipos utilizados por los empleados de la administración local en favor de Linux, un sistema operativo de código abierto. Aunque el contrato tenía un modesto valor de 35 millones de dólares, el director general de Microsoft, Steve Ballmer, interrumpió sus vacaciones en Suiza para visitar Munich y presionar al alcalde. Microsoft incluso redujo sus precios para igualar a Linux, un hecho destacable ya que Linux es prácticamente gratuito y los usuarios sólo tienen que adquirir servicios de asistencia con este sistema. Pero, aún así, el gigante del software perdió. Los funcionarios de la ciudad afirmaron que era cuestión de principios: el municipio quería controlar su destino tecnológico. No quería poner el funcionamiento de la administración en manos de un proveedor comercial con estándares patentados y que debe responder ante los accionistas y no ante los ciudadanos.
Lamentablemente para Microsoft, Munich no es la única con esta opinión. En todo el mundo, las administraciones se están pasando al software de código abierto que, al contrario que el software patentado, permite a los usuarios inspeccionar, modificar y redistribuir libremente sus instrucciones de programación subyacentes. Muchas administraciones nacionales y locales han propuesto leyes para que se le dé un trato preferente al software de código abierto en las adquisiciones. Brasil, por ejemplo, se está preparando para recomendar a sus organismos y empresas estatales que compren código abierto.
Otros países están financiando directamente iniciativas de software de código abierto. China ha estado trabajando en una versión local de Linux durante años, basándose en la autosuficiencia nacional, en la seguridad y para evitar depender de único proveedor extranjero. Los políticos de La India han hecho un llamamiento a su legión de programadores para que desarrollen productos de código abierto por los mismos motivos. Este mismo mes, Japón afirmó que colaborará con China y Corea del Sur para desarrollar alternativas de código abierto al software de Microsoft. Japón ya ha asignado mil millones de yenes (9 millones de dólares) al proyecto.
¿Por qué tanto escándalo? Las administraciones modernas generan una gran cantidad de archivos digitales. Desde partidas de nacimiento y declaraciones de impuestos hasta registros de ADN de delincuentes; son archivos que necesitan estar siempre disponibles. Por eso, las administraciones son reacias a almacenar registros oficiales en los formatos patentados de los proveedores de software comerciales. Esta preocupación sólo aumentará a medida que los servicios de gobierno electrónico, como presentar una declaración de impuestos o solicitar un permiso de conducir vayan ganando protagonismo. En el caso de Microsoft, los fallos de seguridad en su software, como los aprovechados por los virus Blaster y SoBig, son también una causa de preocupación cada vez mayor.
--Economist.com, 11 sept. 2003